La directora del Servicio de Salud Maule, Marta Caro, y el director del Hospital Regional de Talca, Pablo Gacitúa, comentaron sobre el informe emitido por la Contraloría, que menciona las listas de espera para cirugías en diferentes establecimientos del país.
Caro señaló que la programación quirúrgica de los centros de salud no se basa únicamente en la antigüedad de las listas de espera, sino que también considera otros factores como la criticidad de los casos (por ejemplo, pacientes oncológicos complejos) y la urgencia. Además, explicó que las intervenciones se registran en un sistema nacional llamado SIGTE y en uno local, conocido como SISMAULE, y que las discrepancias entre ambos sistemas han generado diferencias en los registros de resolución. Por ello, están trabajando en mejorar la interoperabilidad para asegurar que ambos sistemas compartan información coherente.
En relación con las cirugías realizadas a familiares de funcionarios, la directora mencionó que esto podría ser común, dado que casi el 90% de la población en la región del Maule está afiliada a FONASA, lo que implica que sus problemas de salud generalmente se resuelven en la red pública.
Por su parte, el director del Hospital Regional de Talca apuntó que muchas de las observaciones que aparecen en el informe de la Contraloría son cuestiones que ya estaban en proceso de atención por parte del servicio de salud, y muchas de ellas ya han sido resueltas. “Por ejemplo, el problema relacionado con los RUT de pacientes o de personas supuestamente fallecidas es un asunto que ya se ha corregido y se ha instruido a todos los hospitales de la red, incluido el de Talca”, afirmó Gacitúa.
Con Información de elmauleinforma.cl