El subsecretario de Educación Superior, Víctor Orellana, anunció medidas para reconocer y potenciar la trayectoria de los estudiantes no tradicionales, quienes ya son uno de cada cinco matriculados.
La Universidad Miguel de Cervantes presentó el primer informe nacional sobre este grupo, siendo pionera en su inclusión y apoyo.
Desde el Ministerio de Educación se están impulsando medidas para fortalecer el acceso, permanencia y reconocimiento de los estudiantes no tradicionales (ENT), aquellos que ingresan a la educación superior después de los 30 años.
El subsecretario Orellana detalló estas propuestas en un seminario organizado por la Universidad Miguel de Cervantes (UMC), institución pionera en integrar a este segmento y que presentó el primer informe nacional sobre estudiantes no tradicionales.
“Durante mucho tiempo, las universidades vieron a estos fenómenos como anomalías, pero hoy necesitamos reconocer sus méritos y desafíos, pues son la nueva norma”, afirmó Orellana.
Un cambio estructural en la educación superior chilena
Según el informe de la UMC, el acceso de personas mayores a la educación superior creció entre un 25% y un 80% en los últimos cinco años, dependiendo del grupo etario. Mientras la matrícula diurna tradicional creció apenas un 5%, la modalidad semipresencial aumentó un 106% y la educación a distancia un 201%, según cifras del Ministerio de Educación.
En el encuentro, realizado el 10 de octubre, también participaron Patricia Roa (OIT), Macarena Letelier (CPC) y José Manuel Díaz (CUT), quienes coincidieron en la necesidad de construir un nuevo relato en torno a estos alumnos, destacando su esfuerzo y resiliencia.
“Yo los llamaría los estudiantes valientes, porque hay que serlo para compatibilizar estudios, trabajo y familia”, destacó Letelier.
Nuevas políticas y métricas para trayectorias no lineales
Orellana explicó que las trayectorias educativas de los ENT no pueden ser evaluadas como las de los estudiantes tradicionales.
“La llamada deserción no siempre significa fracaso; muchas veces es una decisión lógica ante responsabilidades laborales o familiares”, explicó.
Entre las medidas anunciadas están:
- Ampliar el Marco de Cualificaciones y el Sistema de Créditos Transferibles para adaptarlos a la realidad laboral.
- Redefinir los indicadores de éxito institucional, incorporando métricas que reconozcan trayectorias interrumpidas o flexibles.
- Revisar los conceptos de retención y permanencia, considerando los retornos al sistema educativo tras interrupciones.
- Medir empleabilidad e ingresos según la situación real de estos estudiantes.
- Promover la ley “Yo Cuido y Estudio”, que entrega mayor flexibilidad a quienes tienen labores de cuidado.
“Estos cambios buscan reconocer que la educación superior ya no es solo para la juventud ni para quienes tienen dedicación exclusiva”, enfatizó Orellana.
Estudiantes valientes, protagonistas de una nueva norma
Los panelistas coincidieron en que este grupo representa un cambio cultural profundo: personas que combinan experiencia laboral, responsabilidades familiares y un deseo de superación.
El presidente de la CUT, José Manuel Díaz, compartió su experiencia:
“De auxiliar en un colegio pasé a estudiar, me casé, tuve hijos y me titulé de profesor. Este tipo de estudiante combina experiencia y práctica con una mirada más madura de la teoría”.
Para Patricia Roa, de la OIT, los ENT “serán cada vez más centrales en el sistema, acercándonos a una nueva realidad del aprendizaje a lo largo de la vida”.
La rectora de la UMC, Marigen Hornkohl, cerró el encuentro destacando el compromiso de su institución con este perfil de estudiantes: “Son valientes y guerreros, y nos ayudan a salir de la trampa que nos dificulta volver a crecer como país”.
Con Información de portalmetropolitano.cl








