Los alcaldes y representantes de las 33 comunas del Biobío adoptaron una firme posición tras reunirse con el gobernador Sergio Giacaman en el Gobierno Regional. La reunión, enfocada en el análisis del presupuesto para 2026, concluyó con un rechazo generalizado a la cifra propuesta por el Gobierno central, que asignó $117.951 mil millones, menos de la mitad de los $225 mil millones requeridos por el Gore.
Como resultado del encuentro, se llegó a un consenso unánime: el próximo lunes, viajarán al Congreso Nacional para solicitar una revisión del monto con los presidentes del Senado y de la Cámara de Diputados. Los alcaldes coincidieron en que esta drástica reducción pone en peligro la ejecución de proyectos vitales en infraestructura, salud, vivienda, seguridad y conectividad, impactando directamente en el desarrollo de las comunas y en la calidad de vida de sus habitantes.
El gobernador Sergio Giacaman fue contundente en su rechazo, calificando la propuesta como “una verdadera vergüenza”. “No somos una región que se conforma con poco. Nos rebelaremos, porque no aceptamos el presupuesto que se nos plantea desde el nivel central. Nos han dicho que somos una región prioritaria, pero esta cifra no lo refleja”, afirmó.
Giacaman advirtió que la brecha entre lo solicitado y lo aprobado “no es una cifra menor, sino un golpe directo al desarrollo regional”. “Con esta reducción no podremos construir edificios consistoriales, ni centros de salud familiar, ni proporcionar herramientas a las policías. Hay cientos de miles de personas esperando soluciones concretas desde sus municipios, pero con este presupuesto no podremos cumplir”, subrayó. Añadió que “la tercera región más poblada del país, que ha sido un motor industrial y productivo de Chile, no puede seguir siendo postergada”.
El gobernador anticipó que la delegación regional solicitará al Congreso que revierta lo que considera una decisión injusta. “Esperamos que el Parlamento tenga una mejor disposición que la mostrada por el Ejecutivo. El Biobío merece respeto y no aceptará ser tratado como una región de segunda categoría”, enfatizó.

Alcaldes del Biobío unidos
En esa misma línea, el alcalde de Hualqui y presidente de la Asociación de Municipalidades del Biobío, Ricardo Fuentes Palma, resaltó la necesidad de unidad entre los municipios. “No hay peor diligencia que la que no se hace. Todos los alcaldes estamos comprometidos, porque si el Gobierno Regional no tiene los recursos necesarios, los municipios resultan perjudicados, y, por ende, toda la comunidad”, afirmó.
Fuentes agregó que el viaje a Santiago busca no solo conseguir más recursos, sino también visibilizar la desigualdad con la que se trata al Biobío. “Durante años hemos sido postergados. Este es el momento de alzar la voz y hacerle saber al país que nuestra región no puede seguir relegada. Estaremos en todas las instancias necesarias y no abandonaremos esta batalla”, expresó.
Por su parte, el alcalde de Los Ángeles, José Pérez, fue claro al afirmar que el recorte “no tiene justificación”. “Reducir a la mitad el presupuesto del Biobío, mientras otras regiones lo aumentan, es inaceptable. Ya sufrimos un recorte el año pasado, y ahora volvemos a enfrentar la misma situación. Con la mitad no podremos hacer absolutamente nada. Hay proyectos en vivienda, salud y caminos que simplemente no se ejecutarán”, criticó.
Pérez destacó que la situación afecta especialmente a comunas grandes como Los Ángeles, que enfrentan alta ruralidad y carencias estructurales. “Nuestra gente necesita agua potable en el campo, caminos transitables y viviendas dignas. Contamos con proyectos aprobados desde hace años que no han recibido ni un peso. No se trata solo de gestión, sino de una falta de voluntad política. Defenderemos con firmeza lo que nos corresponde en el Congreso”, aseguró.

Preocupación generalizada
El alcalde de Negrete, Alfredo Peña, se alineó con el diagnóstico. “La preocupación es común entre las 33 comunas. Los proyectos que hemos presentado son fruto de un trabajo colaborativo con vecinos y dirigentes que han identificado necesidades reales. Sin embargo, desde el nivel central se ignora este esfuerzo, y los presupuestos se reducen sin justificación, dejando a toda la región en incertidumbre”, argumentó.
Con una postura unificada y un tono de molestia que trasciende las fronteras políticas, los alcaldes coincidieron en que el Biobío enfrenta un escenario complicado que exige una acción coordinada y presión institucional. El viaje a Valparaíso marcará el inicio de una ofensiva regional para lograr un ajuste presupuestario que permita mantener la cartera de proyectos comprometidos.
La señal es clara y unánime: el Biobío no aceptará un recorte que limite su crecimiento. Como resumió el gobernador Giacaman al finalizar la reunión, “esta región se caracteriza por no conformarse con poco; el Biobío se hará escuchar”.

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Con Información de elcontraste.cl







