Esta situación se suma a otras liberaciones raras que han pasado en Copiapó, La Serena y Santiago.
Un nuevo caso de liberación errónea vuelve a poner a Gendarmería en el ojo del huracán. Esta vez, se trata de Giovanny Lillo Maltés, quien es acusado de estafa, y que quedó libre a pesar de que había una orden judicial para que siguiera en prisión preventiva. El incidente ocurrió en el Centro de Cumplimiento Penitenciario de Temuco y fue descubierto el 13 de julio, cuando se intentó coordinar su presencia en una audiencia.
De acuerdo a lo que se sabe, Lillo fue denunciado en 2021 por intentar comprar una camioneta con un falso depósito de casi 10 millones de pesos en la comuna de Los Lagos, Región de Los Ríos. Después de estar prófugo por un tiempo, fue detenido el 12 de julio y se ordenó su regreso inmediato a un penal. Sin embargo, las cámaras mostraron que un funcionario de Gendarmería lo dejó salir al día siguiente.
A pesar de lo que pasó, el imputado asistió a la audiencia programada, pero lo hizo desde su casa y no desde la cárcel, como había dictado el tribunal. Según información de Radio Bio Bio, dos gendarmes fueron separados de sus funciones mientras se lleva a cabo una investigación interna para aclarar lo que ocurrió.
El ministro de Justicia, Jaime Gajardo, comentó en Radio Usach que “este tipo de situaciones son inaceptables, no pueden pasar en nuestro sistema (…) Las responsabilidades son completamente de Gendarmería, y ellos están tomando las acciones correspondientes”. También indicó que se reunirá con la dirección de la institución para evitar que ocurran más de estos errores.
Este caso se suma a otros recientes, como la liberación del presunto sicario que asesinó al “Rey de Meiggs” y a las excarcelaciones irregulares que se han registrado en Copiapó y La Serena, lo que ha prendido las alarmas sobre los protocolos y la comunicación interna de Gendarmería. CHH
Con Información de www.chicureohoy.cl








