El riesgo de que el cáncer de mama regrese es más alto durante los primeros cinco años después del tratamiento. Por eso, para promover el autocuidado y empoderar a las mujeres en su lucha contra esta enfermedad, la Fundación Mujeres por un Lazo formó un equipo de canotaje para hacer un llamado a actuar a tiempo.
El 18 de octubre, en el contexto del Mes de la Concientización sobre el Cáncer de Mama, la Fundación Mujeres por un Lazo y Novartis, con el apoyo de la Municipalidad de Colina, llevaron a cabo una jornada de concientización sobre esta enfermedad en la Laguna de Piedra Roja, Chicureo.
Durante la actividad se presentó oficialmente el equipo de canotaje Dragonas por un Lazo, compuesto solo por mujeres que han enfrentado el cáncer de mama y se han transformado en ejemplos de fortaleza y superación.
El evento tuvo como objetivo visibilizar que la posibilidad de que el cáncer vuelva es real, incluso años después de haberlo superado. Por eso, se hizo un llamado a las mujeres que han enfrentado este diagnóstico a asumir un rol activo en su autocuidado tras el tratamiento, fomentando la conciencia sobre la importancia de reducir los factores de riesgo de recurrencia.
“Hoy es clave conocer el tipo de cáncer de mama que enfrenta cada paciente para definir un tratamiento adecuado y mejorar el pronóstico, disminuyendo el riesgo de recurrencia. Aunque el cáncer suele asociarse al miedo y la muerte, sabemos que cuando se diagnostica a tiempo y se adopta un estilo de vida activo y consciente, las posibilidades de sobrevivir aumentan considerablemente”, comentó la Dra. Isabel Saffie, gineco-obstetra y experta en patología mamaria, quien habló sobre la importancia de que, a través de la prevención y el autocuidado, las pacientes pueden tomar control sobre su salud y disminuir el riesgo de un nuevo diagnóstico.
Durante el evento, se presentó el equipo de canotaje Dragonas por un Lazo, integrado solo por pacientes con cáncer de mama. Esta disciplina ofrece múltiples beneficios para las mujeres que enfrentan la enfermedad.
Desde el aspecto físico, los ejercicios de fuerza y aeróbicos, como el canotaje, tienen un gran potencial para reducir el riesgo de recurrencia, especialmente por su impacto en el linfedema y la calidad de vida.
En el aspecto emocional, el trabajo en equipo y la comunidad que se forma, así como el apoyo mutuo entre quienes han pasado por experiencias similares, las motiva a generar conciencia y a empoderarse para evitar un nuevo diagnóstico de cáncer.
La jornada cerró con una ceremonia de origen chino llamada el “Despertar del Bote Dragón”, donde se inauguró una embarcación decorada con una cabeza y cola de dragón.
Luego, el equipo Dragonas por un Lazo realizó su primer recorrido por la laguna en el bote dragón, acompañado por un grupo de deportistas en stand up paddle, quienes formaron un lazo rosa, símbolo de concientización sobre el cáncer de mama en todo el mundo.
“El miedo a que el cáncer vuelva es algo que muchas cargan incluso después de haber terminado con el tratamiento. Es un temor silencioso que surge en cada control médico o nueva molestia. Pero cuando ese miedo se comparte, cuando se está junto a otras mujeres que entienden el desafío, algo cambia. Ser parte de un equipo como Dragonas por un Lazo no solo fortalece el cuerpo, también alivia el alma: cada remo se convierte en una declaración de vida, transformando el miedo en fuerza y la soledad en comunidad. Queremos invitar a todas a seguir sus tratamientos, pedir ayuda, informarse y adoptar un estilo de vida saludable, uniendo fuerzas en una comunidad”, manifestó María Elisabeth Guesalaga, presidenta de la Fundación Mujeres por un Lazo.
Por su parte, María José Pinto, gerente de Asuntos Corporativos y Relaciones con Pacientes de Novartis, indicó: “Estas actividades son súper importantes para educar y sensibilizar a pacientes con cáncer de mama en estadio temprano sobre el riesgo de recaída y las opciones para prevenirlo. Es fundamental que cada una sepa que ese riesgo existe, pero también que se empoderen y tomen acciones para minimizarlo.”
La alcaldesa de Colina, Isabel Valenzuela, también elogió el trabajo de la Fundación Mujeres por un Lazo: “Es admirable lo que están haciendo. Esta iniciativa es clave para seguir luchando y disminuir las muertes por cáncer de mama en Chile. Ver a un grupo de mujeres apoyándose mutuamente, junto a sus familias, es un gran motivo para promover esta causa durante todo el año”.
El lema de la campaña, “Rememos juntas para que el cáncer no vuelva”, simboliza mucho más que el canotaje. Representa la unidad y el apoyo mutuo de mujeres que, a través del deporte y de la comunidad, forman una red fundamental para enfrentar las repercusiones físicas y psicológicas de la enfermedad.
Desde 2022, el cáncer de mama es la principal causa de muertes oncológicas entre mujeres en Chile y las listas de espera para tratamientos son un gran desafío para la salud pública. El cáncer de mama fue el problema oncológico con más prestaciones GES en espera durante el primer trimestre de 2025, con 4.114 casos, equivalentes al 28% del total oncológico de 14.782.
Con Información de portalmetropolitano.cl








