Consultas en nutrición, kinesiología y salud mental suben hasta un 40% después de fin de año, haciendo de enero un mes clave para el bienestar físico y emocional.
Con las celebraciones de fin de año y el comienzo del verano, en Chile se da lo que los expertos llaman el “Efecto enero”, un fenómeno que va más allá de la estética de verano. Esto se traduce en un aumento sostenido en la demanda de atención en salud física y mental, mostrando cómo llegan las personas al nuevo año.
“Enero es como una radiografía del estado de salud de los chilenos. Las agendas se llenan rapidísimo, lo que muestra la necesidad de un enfoque más preventivo y planificado del bienestar,” cuenta Julio Guzmán, CEO de AgendaPro, una plataforma para gestionar y agendar profesionales de la salud.
Para dimensionar este fenómeno, AgendaPro realizó un estudio que muestra que durante las primeras semanas del año las consultas en áreas claves suben hasta un 40%, impulsadas por los excesos de diciembre, el abrupto inicio de actividades físicas y el estrés acumulado al cerrar el año.
Uno de los factores más claros es el impacto nutricional. El chileno promedio sube entre 3 y 5 kilos en diciembre, lo que se traduce en un alza del 40% en consultas nutricionales en las dos primeras semanas de enero, en pleno “operación verano”.
Sumado a esto está el fenómeno del “deportista de verano”. El inicio repentino de rutinas de ejercicio, sin una preparación previa, genera un aumento del 25% en consultas kinésicas, principalmente por esguinces, desgarros y tendinitis.
La radiografía de comienzo de año también revela un fuerte impacto en la salud mental. Según los registros, un 36% de la población presenta niveles críticos de estrés post-fiestas, vinculado a los gastos de diciembre, el regreso a la rutina y el agotamiento acumulado, lo que se traduce en un aumento cercano al 20% en la demanda de atención psicológica.
“Enero no solo revela lo que falta, también presenta una oportunidad para iniciar el año con foco y propósito, facilitando así el acceso a servicios de salud y bienestar,” concluye Guzmán.
El estudio también identifica un fenómeno emergente: la kinesiología estética, que experimenta un aumento del 20% en enero, impulsado sobre todo por drenajes linfáticos y tratamientos postoperatorios, especialmente tras operaciones estéticas realizadas en diciembre.
Nutrición: +40% → Sobrepeso post-fiestas y “operación verano”.
Kinesiología: +25% → Lesiones deportivas y tratamientos estéticos.
Psicología: +20% → Estrés financiero, ansiedad y cierre de año.
Medicina general: +20% → Problemas gástricos e intoxicaciones.
Este contenido tiene un tono más cercano y familiar, típico del español hablado en Chile.
Con Información de portalmetropolitano.cl








