Casi la mitad de los cabros chicos en ese rango está con sobrepeso u obesidad, según datos oficiales del sistema de salud pública.
El exceso de peso infantil en Chile sigue siendo una de las principales preocupaciones de salud pública, sobre todo para la población más joven.
El último informe del Ministerio de Salud muestra que entre los cabros de 10 a 14 años se encuentran los peores indicadores: un 46 % padece sobrepeso u obesidad, la cifra más alta entre todos los grupos evaluados.
Los datos son parte de la vigilancia del estado nutricional del sistema público de salud, que busca detener la aceleración del sobrepeso y la obesidad en los niños y adolescentes.
En el grupo de menores de cinco años, un 60 % tiene un estado nutricional normal, mientras que un 22,57 % está en riesgo de obesidad o sobrepeso y un 12,13 % ya tiene obesidad. El porcentaje restante está en riesgo de desnutrición o ya presenta desnutrición.
En el grupo entre cinco y menos de diez años, solo el 51,81 % tiene un estado nutricional adecuado. En cambio, un 20,59 % tiene sobrepeso y un 16,16 % obesidad, lo que muestra que este problema comienza a arrastrarse desde muy pequeños y empeora con el tiempo.
Como explica María Teresa Valenzuela, directora del Observatorio de Salud del Instituto de Políticas Públicas en Salud de la Universidad San Sebastián, la exposición temprana al exceso de peso provoca alteraciones metabólicas difíciles de revertir y es el principal factor de riesgo de enfermedades crónicas no transmisibles y muertes prematuras.
Factores que inciden y efectos a largo plazo
La nutriologa pediátrica Bárbara Castillo, de la Clínica Universidad de los Andes, dice que la malnutrición por exceso es multifactorial. Entre los factores más relevantes están el nivel socioeconómico, la mala calidad de la alimentación y los llamados ambientes obesogénicos, tanto en la casa como en los colegios.
A esto se suma el sedentarismo. Según la Encuesta Nacional de Actividad Física y Deporte 2024, el 56,9 % de los niños y adolescentes no hace actividad física.
La nutriologa infanto-juvenil Ximena Raimann, de Clínica MEDS, advierte que entre más temprano se instala la obesidad más pronto aparecen complicaciones como resistencia a la insulina, diabetes, alteraciones hormonales y problemas psicológicos que están relacionados con el bullying y la insatisfacción corporal.
Este panorama se da en un contexto más amplio: Chile es uno de los países con más altos niveles de obesidad en adultos en la OCDE, lo que refuerza la urgencia de intervenir desde la infancia.
Con Información de www.chicureohoy.cl








