La cúrcuma se considera el “oro” natural contra la inflamación y podría mejorar la salud (si se usa bien).
En los últimos años, la cúrcuma ha pasado de ser una especie rarita a convertirse en un ingrediente clave en suplementos y productos naturales.
Su color dorado y su sabor terroso no solo la hacen un hit en la cocina, sino que también en el ámbito de la salud, donde se le atribuyen propiedades antiinflamatorias, antioxidantes y hasta preventivas frente a enfermedades crónicas.
Pero, ¿qué tan cierto es esto? ¿Cuánta cúrcuma es realmente efectiva? ¿Es segura para todos?
Miguel del Valle, académico de Nutrición y Dietética de la Universidad Andrés Bello, sede Viña del Mar, se encarga de aclarar el tema entre mitos y realidades científicas.
Cantidad
Uno de los mayores problemillas al hablar de cúrcuma es la falta de acuerdo sobre las dosis adecuadas.
Aunque se ha investigado mucho, muchos estudios están aún en etapas iniciales.
“Cuando hablamos de suplementación con productos como la cúrcuma, las dosis no siempre están claras, ya que la mayoría de los estudios son preliminares”, aclara del Valle.
Un metaanálisis del 2021 mostró que la curcumina, el principal compuesto de la cúrcuma, puede ser tan efectiva como los antiinflamatorios no esteroides (AINEs) para aliviar el dolor en personas con osteoartritis.
Lo llamativo es que tanto dosis altas (más de 1000 mg diarios) como bajas (menos de 1000 mg diarios) mostraron efectos similares.
“Por eso se recomienda usarla complementando tratamientos médicos y no como reemplazo”, aclara el experto. En su forma natural (en polvo), “es seguro consumir entre 1 y 3 gramos al día. En suplementos, lo ideal es de 500 a 1000 mg de curcuminoides al día, preferentemente en cápsulas, que son más amigables con el estómago”, advierte el académico de la UNAB.
¿Qué beneficios tiene la cúrcuma?
La cúrcuma se ha utilizado durante siglos en la medicina tradicional india y china, y la ciencia moderna comienza a respaldar algunos de sus usos.
“Efectivamente, el consumo de cúrcuma se ha asociado a un efecto antiinflamatorio y antioxidante”, señala del Valle.
“Estudios recientes han demostrado que la curcumina puede mejorar los niveles de inflamación en personas con artritis reumatoide y osteoartritis. Además, su capacidad antioxidante ayuda a reducir el estrés oxidativo, un factor relacionado con enfermedades como el cáncer”, agrega el experto.
Sin embargo, del Valle destaca que “es importante considerar que estos efectos están relacionados con un consumo de dosis de suplementación y no con las dosis usuales en la cocina”.
¿Cómo mejorar su absorción?
Uno de los grandes obstáculos de la curcumina es que se absorbe poco en el cuerpo.
Pero hay formas de mejorar esto.
“La piperina, un compuesto de la pimienta negra, ha demostrado aumentar significativamente la absorción de la curcumina en el intestino, mejorando hasta en un 20% su efectividad”, explica el nutricionista.
Por eso, muchos suplementos mezclan cúrcuma con piperina, lo que potencia su efecto.
“Esta combinación es especialmente útil en formatos farmacológicos, como cápsulas o tabletas”, advierte el profesional.
Riesgos
Aunque la cúrcuma es generalmente segura, no está exenta de contraindicaciones.
Así lo destaca el académico de la UNAB.
“No se recomienda su uso durante el embarazo o la lactancia debido a la falta de información sobre sus efectos. Además, las personas que toman anticoagulantes deberían evitarla, ya que podría interferir con su tratamiento. También se ha observado que la cúrcuma puede provocar contracciones en la vesícula biliar, por lo que no se aconseja su uso en casos de litiasis u obstrucción vesicular”, concluye del Valle.
Con Información de portalmetropolitano.cl








