Partí mi carrera como Community Manager; respondí comentarios, mensajes, programé publicaciones, lidié con varios reclamos, reporté métricas y el sentimiento de cada interacción manualmente (antes de que llegara la IA). Así que desde ya, aclaro que no hablo desde la teoría, sino desde la experiencia. Voy al grano: el Community Manager ya no es el mismo.
Antes, el CM era el “encargado de redes”. Su trabajo era publicar, moderar, responder y reportar. Un rol clave, pero más bien operativo. Desde hace rato “le quedó chico”, sobre todo con la llegada de plataformas masivas como TikTok e Instagram, que tienen algoritmos más complejos y una avalancha de contenido con la que competir. Lo operativo ya no es suficiente.
Me sorprende hasta hoy en LinkedIn ver a gente criticando ofertas de trabajo que piden que un Community Manager sea creativo, que grabe, edite, sea el rostro y mida resultados. Y ojo: pedirle cinco cosas a una sola persona no está bien (y si es así, es un problema). Sin embargo, el foco está en confundir “sobreexigencia” con la evolución del rol.
Hoy, un buen Community Manager no puede ser solo un “monitor reactivo”; debe ser un estratega y ejecutor. Es quien mejor entiende el contexto de la marca. Vive el día a día de la empresa, así que quién mejor que él para proponer ideas, grabar, editar con su visión de lo que funciona y publicar basándose en su experiencia y medir lo que realmente importa. No se trata de tener más roles, sino de ser parte del proceso completo. Y hoy las herramientas facilitan todo: Canva, CapCut y un montón de IA. La barrera técnica ya no existe.
Si observamos a los creadores de contenido más exitosos de las plataformas, todos empezaron abarcando todo el proceso. Hay cosas que simplemente no se pueden delegar, porque comprenden el relato que quieren contar, cómo hacerlo y luego mejorarlo basado en los resultados. Cuando se trabaja desde la marca con la mentalidad de un influencer, el impacto es completamente diferente.
¿Es más exigente? Por supuesto. ¿Requiere un perfil con experiencia digital y creativa? Claro que sí.
Así que en vez de querer limitar constantemente el rol a servicio al cliente y redacción básica de posts, es necesario ampliarlo en su relevancia y responsabilidad, siempre acompañado de buenas IA y un equipo que apoye en tareas complementarias que no se pueden abarcar, como diseños más complicados o campañas de inversión. Al final, el punto no es “hacer de todo”, sino hacer lo que se pueda y lo que no, se delega a otras especialidades.
“Community Manager” ya no basta para describir lo que se espera hoy de alguien que administra contenidos y una comunidad. En este Día del Community Manager, los invito a reflexionar sobre un perfil que debería tener un nombre diferente, una valoración distinta y una proyección renovada.
Oscar Marcos
Director General de SOUL
Con Información de portalmetropolitano.cl








