Dos hermanitas gatitas han encontrado su hogar en el tribunal local, brindando alegría tanto a los funcionarios como a los visitantes.
Lo que comenzó como una medida práctica se ha convertido en una entrañable anécdota. Frente al problema de ratones en el edificio del Juzgado de Policía Local en Independencia, el juez Ernesto Vásquez, junto a su equipo, decidió dejar de lado trampas y veneno, optando por una solución natural y amistosa. Así, en lugar de una única gatita, se decidieron adoptar a dos.
Las protagonistas de esta historia son dos adorables felinas (Norma y Ley-Di) que, al llegar, no solo mantuvieron alejados a los roedores, sino que también conquistaron rápidamente el corazón de todo el personal y los usuarios del juzgado.
Gatitas con rol oficial
Desde su adopción, las mininas han pasado a ser parte fundamental del equipo. Algunos funcionarios han establecido turnos para su cuidado, asegurando que reciban una atención adecuada y un espacio cómodo.
“Al principio estuvimos pensando en adoptar solo una, pero al ver a estas dos hermanitas, no pudimos separarlas. Ahora son parte de nuestra familia laboral”, comenta Ernesto Vásquez, juez de Policía Local de Independencia, quien se unió este año a la directiva nacional del INJPL.
Además de proporcionar compañía a los trabajadores del tribunal, las gatitas han enriquecido la experiencia de quienes visitan el juzgado. Los niños que acompañan a los adultos disfrutan viéndolas jugar, lo que ayuda a reducir la tensión en un ambiente que a veces puede resultar estresante.
Un toque de calidez en el juzgado
La presencia de las gatitas ha transformado la rutina en el tribunal. El ambiente, que antes era muy formal, now tiene una calidez y cercanía gracias a estas pequeñas “mascotas oficiales”. Funcionarios y visitantes se deleitan con sus travesuras, y siempre hay alguien que les lleva un regalo o un snack especial.
La historia de las felinas del Juzgado de Policía Local de Independencia es un ejemplo de cómo un gesto sencillo puede convertir un espacio laboral en un lugar más acogedor y humano. Con estas dos nuevas “compañeras de oficina”, el juzgado no solo busca hacer justicia, sino también brindar amor y compañía a quienes lo visitan; por supuesto, ya están en espera de su credencial oficial como parte importante del equipo.
Terapia laboral: el impacto positivo de los gatos en el trabajo
La presencia de gatos en los lugares de trabajo no solo proporciona compañía, sino que también conlleva beneficios comprobados para la salud mental. Estudios han demostrado que la interacción con animales puede reducir el estrés, mejorar el estado de ánimo y fomentar un ambiente laboral más armonioso.
Cada vez más empresas y oficinas están adoptando esta práctica, permitiendo que los gatos formen parte del equipo y ayudando a crear un entorno más relajado y productivo.
En el juzgado, las gatitas no solo desempeñan su papel como controladoras de plagas, sino que se han convertido en una forma de terapia laboral para la mayoría de los funcionarios, quienes encuentran en su compañía un momento de distracción y bienestar en medio de su rutina diaria.
Con Información de portalmetropolitano.cl