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Día del Hospital: Cuando en Los Ángeles se debía pagar para visitar a un ser querido internado.


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Comunidad de Los Angeles, Historia e Identidad

En el “Día del Hospital”, cuando muchos rinden homenaje a la labor de médicos, enfermeras y personal de salud, es interesante reflexionar sobre un episodio poco recordado de la historia del hospital de Los Ángeles. En tiempos en que la visita a un ser querido enfermo no era un derecho gratuito, sino un privilegio que tenía un costo.

Era 1922 y el hospital de Los Ángeles, aún distante de convertirse en el Complejo Asistencial Dr. Víctor Ríos Ruiz, atravesaba serias dificultades financieras. Su inicio había sido modesto, con una «rancha miserable» construida en el siglo XIX, y pese a los esfuerzos por expandirlo, seguía luchando con carencias.

Ante esta situación, el director administrativo de aquel entonces, el doctor Ernesto Márquez, decidió implementar un cobro para las visitas a los pacientes, con el objetivo de generar ingresos para el establecimiento.

En una carta publicada en el diario El Siglo, Márquez explicó que la medida iba dirigida a recaudar fondos para alimentar a los enfermos. Las tarifas establecidas pueden parecer absurdas hoy en día: los domingos, de 1 a 2 de la tarde, la entrada era gratuita; en días regulares, el mismo horario costaba veinte centavos, y fuera de esa franja, un peso completo, según relata el periodista angelino Juvenal Rivera.

Una historia con el Hospital

Imaginemos la escena: familiares haciendo fila con monedas en la mano, apurados por aprovechar la hora gratuita de los domingos, mientras otros, por falta de dinero, debían esperar días para ver a su ser querido. En un hospital donde la enfermedad y la pobreza se entrelazaban, la visita —un gesto de apoyo y amor— se convertía en una transacción económica.

No está claro cuánto duró esta práctica, aunque no debió ser por mucho tiempo. Lo cierto es que a finales de ese mismo año, Márquez dejó su puesto y fue reemplazado por un joven médico, Víctor Ríos Ruiz, quien más tarde daría su nombre al hospital.

Bajo renovadas gestiones, el hospital comenzó a crecer, inaugurando en 1924 la primera sala pediátrica gracias a la ayuda de la comunidad española. En 1930 se abrió un área de urgencias más amplia, donde ya se observaban más ambulancias.

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Un nuevo cambio

Un gran cambio se produjo en 1951, cuando el hospital dejó de depender de la antigua Junta de Beneficencia y pasó a formar parte del Servicio Nacional de Salud. Este paso no solo garantizó un financiamiento más estable, sino que también eliminó prácticas controvertidas como cobrar por las visitas.

Actualmente, el Complejo Asistencial Dr. Víctor Ríos Ruiz es uno de los centros más significativos del sur de Chile. Aunque su presente enfrenta desafíos como largas esperas, problemas de infraestructura y alta demanda, es difícil imaginar que anteriormente, visitar a un paciente requería de dinero en el bolsillo.

En este Día del Hospital, esta historia nos recuerda la fragilidad de un sistema de salud que ha luchado por consolidar el derecho de todos a recibir atención y, sobre todo, a no estar solos durante la enfermedad. Porque en Los Ángeles hubo un tiempo en el que el amor y la compañía se pagaban con monedas.

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Con Información de elcontraste.cl

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