En el contexto del Plan de Adaptación al Cambio Climático para el sector de Recursos Hídricos, impulsado por la Dirección General de Aguas (DGA) del Ministerio de Obras Públicas, con apoyo técnico de la FAO y financiamiento del Fondo Verde para el Clima (FVC), se inicia una nueva fase participativa dirigida al sector privado. Esta fase tiene como meta establecer una estrategia colaborativa para fomentar medidas efectivas de adaptación en relación con el uso sostenible del agua.
La iniciativa tiene como finalidad recoger la visión y experiencia del sector productivo, fundamental en la gestión del recurso hídrico, para integrar sus aportes al diseño de la estrategia de interacción entre el sector privado y la adaptación al cambio climático en el ámbito del agua, promoviendo la resiliencia, la seguridad hídrica y la inversión en acciones climáticas. Esto es especialmente relevante ante los desafíos que presenta el cambio climático.
En esta primera etapa, se invita a las empresas y gremios relacionados con el uso del agua a participar en una encuesta, disponible hasta el 4 de noviembre, en el siguiente enlace: http://bit.ly/4oxrYlo.
Las preguntas están enfocadas principalmente en los sectores sanitario, agrícola, forestal, energético, acuícola, minero, industrial y turístico. Esta herramienta permitirá identificar buenas prácticas y brechas actuales en la adaptación al cambio climático dentro del contexto hídrico.
“El impacto del cambio climático, que se manifiesta en escasez de lluvias y altas temperaturas que aceleran el deshielo, junto al crecimiento demográfico y productivo del país, nos obliga a trabajar de manera coordinada con todos los sectores. Ahora más que nunca, el sector privado desempeña un papel crucial en la protección de nuestros recursos hídricos. Esta estrategia aspira a ser una hoja de ruta elaborada con aquellos que viven, invierten y dependen del agua para su desarrollo”, comentó Rodrigo Sanhueza, Director General de Aguas del MOP.
Según un estudio de la DGA (agosto 2017), el consumo de agua a nivel nacional se distribuye de la siguiente manera: 73,1% para uso agrícola, 0,7% para uso pecuario, 6,7% para la industria, 3,2% en minería, 10,8% para agua potable urbana, 1% para rural y 4,5% para uso eléctrico.
El objetivo de esta iniciativa es incluir a todos los sectores productivos en la búsqueda de soluciones sostenibles, recopilando su experiencia, desafíos y mejores prácticas en el contexto del cambio climático.
“El sector productivo tiene un gran potencial para liderar soluciones ante la crisis hídrica en Chile. Desde la FAO fomentamos esta estrategia para crear espacios de participación efectiva, donde empresas y asociaciones gremiales puedan compartir su experiencia y contribuir activamente a la adaptación al cambio climático. No se trata únicamente de políticas públicas, sino de construir juntos la resiliencia para el futuro”, destacó Irene Bernaus, Coordinadora del Plan de FAO en Chile.
Bernaus también mencionó que, según el estudio global de la FAO “Water for Sustainable Food and Agriculture” (2017), algunas empresas agroindustriales que han implementado tecnologías de riego eficiente y gestión integrada del recurso hídrico han reportado reducciones de hasta un 30% en el consumo de agua, resultando en costos operativos más bajos y menor vulnerabilidad ante sequías. Añadió que, si bien no es un estudio específico de Chile, demuestra que aplicar tecnología en el riego facilita el ahorro de agua.
Esta iniciativa, apoyada por la consultora Deuman, incluirá posteriormente talleres participativos para la co-creación entre el sector privado y público de una hoja de ruta que contemple acciones y compromisos, con el fin de avanzar hacia la seguridad hídrica en las actividades productivas del país.
Con Información de osornoenlared.cl







