*Por Roberto Nappe
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En Pucón, las calles son más que simple infraestructura. Conectan el lago con el volcán, la vida cotidiana con el comercio y a visitantes con residentes.Por eso, cada vez que se cierra una calle en el centro, surge de inmediato el debate: ¿es una molestia innecesaria o un sacrificio justificable?
Hay que ser claros: cerrar calles no es un problema si el evento aporta valor urbano, turístico y simbólico.No se trata del cierre en sí, sino de la falta de propósito, historia y cuidado.
Pucón ya tiene ejemplos contundentes. El Ironman 70.3 Pucón es más que una competencia deportiva; es una imagen que recorre el mundo y muestra nuestra ciudad como un lugar donde naturaleza, esfuerzo y bienestar coexisten. Durante esas horas, el tráfico se detiene, sí; pero la vida urbana se intensifica.Las familias salen a apoyar, los comercios se activan, y la ciudad se identifica en un relato de orgullo y pertenencia.
Algo similar ocurre en Año Nuevo, donde el centro se convierte en un lugar de encuentro. La calle deja de ser solo un tránsito y se transforma en un espacio compartido. No es caos, es comunidad. No es improvisación, es un rito.Estos rituales, bien gestionados, fortalecen el vínculo entre residentes permanentes y visitantes.
La resistencia surge cuando el vecino no comprende el “para qué”. Cuando el cierre parece arbitrario, cuando los beneficios no son evidentes, cuando el evento no se relaciona con el entorno.Ahí es donde fallamos como ciudad: no en el cierre per se, sino en la forma y la justificación del mismo.
Pucón no tiene que ser una ciudad de eventos constantes ni sacrificar su paz. Necesita, más bien, criterio. Eventos de escala humana, horarios específicos, comunicación efectiva y realce del comercio local.Actividades que cuiden el medio ambiente, respeten el descanso y devuelvan valor a la comunidad.
Porque una ciudad viva no es aquella que nunca se detiene. Es la que sabe cuándo frenar el tráfico para permitir que fluya el sentido. Cerrar una calle, en ocasiones,no implica perder movilidad; significa ganar identidad.

*Roberto Nappe es un empresario local y emprendedor en innovación y transformación digital.
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Con Información de www.lavozdepucon.cl







