El concejal Mauricio Zeballos, presidente de la Comisión de Educación, se abstuvo en la votación del PADEM 2026, lo que avivó cuestionamientos ciudadanos sobre su papel, compromiso y postura frente a asuntos de alta relevancia comunal.
La discusión sobre el Plan Anual de Desarrollo de la Educación Municipal (PADEM 2026) generó una nueva controversia en el Concejo Municipal, dado que es uno de los instrumentos más importantes para la gestión educativa de Talca. En esta ocasión, la atención se centró en el concejal Mauricio Zeballos, quien eligió abstenerse durante una votación crucial para definir el futuro de la educación local.
Zeballos, que también preside la Comisión de Educación, decidió no pronunciarse ni a favor ni en contra, lo que provocó un inmediato revuelo en redes sociales. Varios usuarios criticaron que, en su posición estratégica, no adoptara una postura clara en un debate que establece lineamientos, recursos y prioridades para las escuelas municipales.
Al concluir la sesión del concejo, el edil comentó: “Este es un voto técnico y la responsabilidad de aprobar el PADEM recae en el alcalde. Hablé con los gremios y les expliqué mi decisión de abstenerme. Hoy estamos enfrentando un problema que se arrastra por años, y me pregunto por qué anteriormente se aprobó un plan sin considerar sus repercusiones. Es importante señalar también que, por un dictamen de Contraloría, se están reintegrando a docentes que habían sido reemplazados. Lamento profundamente la filtración de una lista que ha creado incertidumbre y pedimos sanciones para quienes la difundieron. Como concejal, no puedo asumir responsabilidades de decisiones que no se tomaron a tiempo; esa responsabilidad es del alcalde”, afirmó.
No es la primera ocasión en que el concejal, miembro del Partido Republicano, decide abstenerse en temas de interés público. En una sesión anterior, tomó la misma decisión durante la votación para autorizar la compra de un vehículo municipal por casi 60 millones de pesos, que estaba destinado al uso del alcalde de la comuna.
Estas reiteradas abstenciones han intensificado las críticas sobre su rol como fiscalizador y su disposición para abordar discusiones de impacto social significativo. Los cuestionamientos sugieren que, al no expresar una postura, se diluye su mandato de representación ciudadana, lo que a su vez dificulta la toma de decisiones claras, especialmente en cuestiones críticas para la comunidad escolar y la gestión municipal.
Con Información de www.diarioelcentro.cl








