Los animales son especialmente susceptibles al humo, al estrés y a los peligros que estos conllevan, por lo que es crucial implementar medidas de prevención y actuar de manera adecuada.
Si las mascotas residen cerca de áreas afectadas por incendios, es fundamental adoptar precauciones, especialmente porque el humo y las partículas en el aire pueden causar irritación ocular y graves problemas respiratorios.
Según Masiel Gálvez, Médico Veterinaria de Purina, es recomendable mantener a las mascotas en el interior del hogar, con las puertas y ventanas cerradas. Además, se sugiere crear un ambiente limpio y, si es posible, humidificado, evitando el uso de aerosoles y productos irritantes.
La experta aconseja prestar atención a ciertos síntomas si los animales han inhalado humo, tales como tos persistente, ojos rojos o con secreción, respiración rápida o dificultosa, debilidad y encías azuladas. “Si se manifiesta alguno de estos signos, es fundamental contactar a una clínica veterinaria de inmediato”, subraya.
Además, destaca que durante un incendio, los animales pueden asustarse y huir. “El estrés, los ruidos fuertes y la agitación de personas o vehículos aumentan este riesgo. Por ello, es esencial mantener actualizada la placa de identificación, verificar que el microchip esté registrado correctamente y tener fotos recientes de la mascota. Estas acciones son cruciales si llegara a extraviarse”, enfatiza.
También menciona que los animales pueden experimentar una ansiedad significativa durante estas emergencias, por lo que es fundamental ayudarles a manejar el estrés y brindarles soporte emocional. “Es importante estar cerca de ellos para ofrecer seguridad, proporcionar un espacio seguro donde puedan refugiarse, y mantener un ambiente calmado. Si es posible, usar feromonas calmantes o elementos de contención recomendados por un veterinario”, aconseja Masiel Gálvez.
De la prevención a la acción
En caso de encontrarse con un animal afectado por el fuego, lo primero es moverlo con mucho cuidado a un lugar seguro y ventilado, mantenerlo tranquilo y proporcionarle agua. Es crucial no intentar atender las heridas sin conocimientos veterinarios, y evitar usar medicamentos humanos, que a menudo son perjudiciales para perros y gatos. Además, hay que evitar exponerlos al calor o al sol directo.
Respecto a dónde buscar ayuda, se recomienda informarse a través de fuentes oficiales y clínicas veterinarias autorizadas por municipios y autoridades regionales.
También se puede acudir a veterinarios certificados que trabajen en coordinación con entidades oficiales, como municipalidades e instituciones reconocidas, tal como el Colegio Médico Veterinario de Chile (COLMEVET), que centraliza información sobre atención, protocolos y centros de apoyo.
Con Información de osornoenlared.cl







