
El sarampión, una enfermedad muy contagiosa y que se puede prevenir con vacunas, vuelve a generar alarma sanitaria en Chile y en el mundo. Los expertos nos recuerdan que no hay que bajar la guardia y refuerzan la importancia de estar informados y de cuidar nuestra salud.
El regreso del sarampión en varios países ha encendido las alarmas en Chile, volviendo a poner el foco en una enfermedad extremadamente contagiosa, que se presenta de manera silenciosa al inicio y se puede prevenir con vacunación y medidas simples de autocuidado. Los especialistas advierten que relajarse con las medidas de prevención podría causar nuevos brotes, sobre todo en comunidades con baja cobertura de inmunización.
Por años, el sarampión fue visto como una enfermedad casi erradicada gracias a los programas de vacunación masiva. Sin embargo, en los últimos meses hemos visto nuevos brotes internacionales, lo que ha reactivado la preocupación entre autoridades y especialistas en salud pública.
Un virus súper contagioso
El sarampión se transmite por el aire, a través de las gotitas que se liberan cuando una persona infectada tose, estornuda o incluso habla. Con estar en el mismo espacio cerrado por solo un rato ya hay riesgo de contagio.
Sus síntomas iniciales—fiebre alta, tos, congestión nasal y ojos rojos— pueden confundirse con un resfrío, lo que retrasa el diagnóstico y ayuda a que el virus se propague.
La comunicación también salva vidas
Más allá del impacto clínico, el desafío del sarampión también es comunicacional. Así lo señala Rodrigo Durán Guzmán, académico y experto en comunicación de riesgos en salud, que formó parte del equipo comunicacional durante la pandemia de COVID-19 en Chile.
“Las enfermedades infecciosas no solo se combaten con vacunas y tratamientos. También es fundamental informar de forma clara, oportuna y confiable. Cuando la gente entiende el riesgo, actúa más rápido y mejor”, afirma el especialista.
¿Cómo se contagia el sarampión?
Una persona infectada puede contagiar hasta a 9 de cada 10 personas no vacunadas que estén cerca. Además, el virus puede permanecer activo en el ambiente por varias horas, incluso después de que la persona enferma se haya ido.
Según Durán, esto convierte al sarampión en una de las enfermedades más contagiosas que conocemos, siendo especialmente peligrosa para niños pequeños, personas no vacunadas, mujeres embarazadas y personas con sistema inmunológico debilitado.
Qué hacer si aparecen síntomas sospechosos
Si tienes fiebre alta, tos persistente, ojos rojos o irritados, puntos blancos en la boca o una erupción roja que empieza en la cara y se extiende al cuerpo, los expertos recomiendan que actúes rápido.
Es clave evitar el contacto con otras personas, consultar inmediatamente en un centro de salud e informar si no tienes el esquema de vacunación completo.
“Uno de los errores más comunes en brotes infecciosos es normalizar los síntomas. Cuando la gente busca ayuda tarde, el virus ya ha circulado. Por eso, la comunicación preventiva es tan importante como la atención médica”, advierte Durán.
Claves para prevenir el contagio
La principal medida de prevención es la vacunación, a través de la vacuna triple vírica (sarampión, rubéola y paperas), que es considerada la herramienta más efectiva para evitar la propagación del virus.
También se recomienda:
Revisar y mantener al día el esquema de vacunación, especialmente en niños, adolescentes y adultos jóvenes.
Evitar contacto con personas que están enfermas.
Ventilar bien los espacios cerrados.
Informarse solo a través de fuentes oficiales y confiables.
“La prevención no solo depende del sistema de salud. Cada persona tiene un rol importante en cortar la cadena de contagio. Cuando la comunidad actúa informada, el riesgo colectivo disminuye”, recalca el especialista.
El regreso del sarampión es una llamada de atención clara: las enfermedades prevenibles pueden reaparecer si se aflojan las medidas de protección. La vacunación, junto a una información responsable y clara, sigue siendo nuestra mejor defensa para evitar nuevos brotes.
“Después del COVID-19 aprendimos que gestionar el riesgo sanitario requiere confianza, transparencia y mensajes comprensibles. Hoy, frente al sarampión, esas lecciones son más valiosas que nunca”, concluye Rodrigo Durán Guzmán.
Con Información de portalmetropolitano.cl






