Sofía Martínez Parra, estudiante de tercero medio en el colegio Abate Molina de Longaví, ha estado internada durante cuatro meses en el Hospital Regional de Talca. Su vida cambió drásticamente tras ser diagnosticada con síndrome de Wilkie, síndrome del cascanueces (Nutcracker), anemia aguda y múltiples alergias alimentarias. Estas condiciones, poco comunes en Chile, le causan dolores crónicos, serios problemas digestivos y una dieta extremadamente restringida.
Verónica Parra, madre de Sofía, ha estado a su lado constantemente desde que comenzó la internación. “Sofía desea vivir sin dolor, no quiere ser considerada un caso de estudio”, destaca ella, subrayando la angustia emocional, social y económica que enfrenta su familia.
En marzo, el médico William Uribe, del Hospital de Linares, fue quien identificó el complicado cuadro clínico. Desde entonces, varios especialistas han intentado evaluar su condición, pero sin éxito en el país. “Estuvimos dos meses en Santiago sin soluciones concretas”, añade la madre, quien actualmente cuenta con licencia médica gracias a la Ley Mila, mientras su esposo trabaja por temporadas en el área agrícola.
Ante la escasez de respuestas del sistema de salud, la familia ha emprendió una campaña solidaria para recaudar fondos y buscar tratamiento en el extranjero. Una de las primeras actividades será un bingo solidario el próximo sábado 5 de julio, a partir de las 17:00 horas, en el Gimnasio Municipal de Longaví, que contará con la participación de varios artistas. También están organizando un show benéfico en Linares, cuya fecha se anunciará próximamente.
“Solicitamos apoyo de empresas y personas que puedan ayudarnos económicamente. Cualquier contribución será fundamental para mejorar la calidad de vida de mi hija”, expresó Verónica Parra.
Para quienes deseen colaborar, se ha habilitado la Cuenta Rut Banco Estado 22.821.347-0, a nombre de Sofía Martínez Parra.
El caso de Sofía pone de manifiesto las limitaciones del sistema de salud chileno para abordar enfermedades poco frecuentes. Sin embargo, su historia también representa un llamado a la solidaridad, la empatía y la esperanza.
Con Información de www.diarioelcentro.cl








