La sarcopenia es una afección que se manifiesta mediante la pérdida gradual de masa y fuerza muscular, y constituye una de las principales amenazas para la autonomía y funcionalidad de las personas mayores. Aunque frecuentemente se relaciona con el proceso natural de envejecimiento, existen métodos eficaces para prevenirla o ralentizar su desarrollo.
Esta condición puede impactar significativamente la movilidad, el equilibrio y la capacidad para llevar a cabo actividades cotidianas como caminar, levantarse de una silla o subir escaleras. Por ello, es crucial identificarla a tiempo y tomar medidas preventivas para evitar caídas, hospitalizaciones y situaciones de dependencia en la vejez.
El ejercicio regular se presenta como una de las herramientas más efectivas. Prácticas como el entrenamiento de resistencia, caminatas supervisadas, ejercicios de elongación y rutinas de fortalecimiento no solo ayudan a mantener la masa muscular, sino que también mejoran el equilibrio, la coordinación y la seguridad durante los movimientos.
“La sarcopenia no es un destino inevitable del envejecimiento, sino una condición que puede prevenirse con hábitos adecuados. Lo esencial es mantener la actividad: incluso acciones simples, como levantarse y sentarse en una silla varias veces al día, activan los músculos. La clave radica en moverse de manera segura y sostenida en el tiempo, buscando conservar la independencia el mayor tiempo posible”, explica Marco Celedón, kinesiólogo de Acalis, especializado en residencias para mayores.
Junto al ejercicio, una alimentación equilibrada es vital. Se aconseja consumir una cantidad adecuada de proteínas de alta calidad, presentes en alimentos como huevos, pescado, legumbres y lácteos descremados, además de vitamina D y calcio, que son esenciales para la salud muscular y ósea.
“No es suficiente con hacer ejercicio; una ingesta adecuada de proteínas y chequeos regulares son igual de relevantes. La constancia es fundamental. Hay que estar atentos a señales como la pérdida de fuerza o la fatiga al caminar, que podrían ser indicativos tempranos de sarcopenia”, añade el kinesiólogo de Acalis.
Asimismo, las evaluaciones periódicas con profesionales de salud permiten detectar de manera anticipada los síntomas de pérdida muscular. Herramientas sencillas, como cuestionarios funcionales, pruebas de marcha o de fuerza de agarre, pueden facilitar el diagnóstico de sarcopenia antes de que se convierta en un problema significativo.
Otro aspecto a considerar es el bienestar emocional. La soledad o la depresión pueden conducir a la inactividad física, incrementando el riesgo de sarcopenia. En Acalis fomentamos espacios de interacción social, talleres grupales y actividades recreativas que no solo promueven el movimiento, sino también el vínculo emocional, contribuyendo al bienestar integral de nuestros residentes.
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Con Información de osornoenlared.cl







