En la madrugada de este sábado, la violencia impactó nuevamente a la Región de La Araucanía. Tres individuos encapuchados y armados irrumpieron en una zona de trabajo forestal de la empresa subcontratista Territorial, ubicada en el kilómetro 7 de la ruta S-156, que conecta Carahue con Nueva Imperial.
Allí, bajo amenaza, obligaron al vigilante nocturno a abandonar el lugar tras despojarlo de su teléfono celular. Poco después, incendiaron máquinas y el campamento instalado en la zona, acompañados de gritos y disparos al aire, lo cual aumentó el temor del afectado.
Las llamas destruyeron cinco equipos de trabajo, incluyendo una motoniveladora, una retroexcavadora, un rodillo neumático, un skidder y un guinche, junto a un carro de arrastre y un comedor utilizado por los empleados. Aunque no se informaron heridos, el ataque dejó pérdidas económicas significativas y agudizó la sensación de inseguridad en la región. No se hallaron panfletos ni mensajes que reivindicaran la acción, lo que mantiene la autoría del hecho sin esclarecer.
Situación insostenible
Antonio Soto, presidente de la Corporación de la Madera (Corma) en La Araucanía, Los Ríos y Los Lagos, manifestó que la situación se torna insostenible para los trabajadores del sector. “Condenamos enérgicamente este atentado que destrozó la maquinaria de labor en La Araucanía”, expresó.
“Eventos como este no solo provocan millonarias pérdidas, sino que afectan de manera directa a las familias que dependen de su empleo, a las comunidades locales y al desarrollo de la región”, comentó el líder gremial. Según él, el problema ha trascendido lo económico y pone en peligro la estabilidad social del sur del país. “Es prioritario avanzar en mejoras de seguridad y garantizar el Estado de derecho, ya que está en juego la paz, el empleo y el futuro de nuestra zona sur”.
Desde el sector del transporte de carga también se han emitido críticas contundentes. La Confederación Nacional de Transporte de Carga (CNTC) expresó su descontento hacia la aparente inacción del Gobierno frente a la creciente violencia en la Macrozona Sur. “El Gobierno permanece ausente mientras la violencia azota la Macrozona Sur. Lamentamos otro atentado en Carahue, donde encapuchados armados quemaron maquinaria forestal. Reprobamos decisivamente estos hechos que continúan afectando a empresas, trabajadores y comunidades del sur de Chile”, afirmaron.
Falta de compromiso en La Araucanía
Los transportistas también dirigieron su crítica al Ministerio de Seguridad por la falta de respuestas efectivas. “Lo más alarmante es la evidente carencia de acción y compromiso del Ministerio, que hasta ahora no ha logrado implementar una estrategia clara ante la sucesión de ataques. Esta inacción solo fomenta la impunidad y deja a miles de familias y emprendedores vulnerables a la violencia”, declararon.
Además, insistieron en la necesidad de un plan integral en el país y no solo de declaraciones. “Chile requiere urgentemente una estrategia nacional sólida y contundente para enfrentar el terrorismo y el crimen organizado. No son suficientes medidas aisladas; se necesitan recursos permanentes y verdadera voluntad política para devolver la seguridad y el Estado de derecho a la región”, agregaron.
La Fiscalía local de Carahue ha iniciado investigaciones con las unidades especializadas del OS-9, Labocar y personal del COP, quienes ya están trabajando en el lugar de los hechos para recoger pruebas que permitan identificar a los responsables. Mientras tanto, este ataque se suma a la serie de atentados que han ocurrido durante el año en La Araucanía.
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Con Información de elcontraste.cl








