
Hacer ejercicio con peso corporal, bandas elásticas, pesas y actividades aeróbicas ayuda a potenciar la fuerza y la resistencia muscular.
La fuerza y la resistencia muscular son clave para estar en forma, mejorar el rendimiento deportivo y prevenir lesiones, según un estudio publicado este año en BMC Public Health. La investigación demostró que los entrenamientos funcionales de alta intensidad consistentemente mejoran la fuerza, potencia, velocidad, resistencia y agilidad.
En este contexto, los expertos indican que tener un plan estructurado y progresivo, que combine ejercicios de fuerza con actividades aeróbicas, es la mejor forma de fortalecer músculos y articulaciones, mantener un metabolismo activo y favorecer la postura y el equilibrio.
“El trabajo aeróbico —como correr, nadar o andar en bicicleta— debe ir de la mano con ejercicios de fuerza en circuito. Una buena planificación ayuda a evitar la fatiga, reducir riesgos y mejorar el rendimiento”, explica el Dr. Claudio Troncoso, médico de la Clínica de Recuperación de Lesiones (CRL).
Cómo entrenar de manera segura
Los ejercicios de peso corporal, bandas elásticas y pesas son ideales para trabajar la fuerza, mientras que la resistencia se mejora mejor con actividades aeróbicas. Sin embargo, cargar demasiado o hacerlo con mala técnica puede llevar a lesiones comunes como contracturas, microdesgarros, tendinitis o dolores articulares.
Según el Dr. Troncoso, “una progresión adecuada, respetar los tiempos de descanso y usar la técnica correcta son fundamentales para evitar lesiones”. Por lo tanto, se recomienda variar los ejercicios, incluir estiramientos y movilidad, y alternar días de entrenamiento con días de recuperación.
Frecuencia y etapas de la vida
En cuanto a la frecuencia, los expertos sugieren hacer 2 a 3 sesiones de fuerza a la semana, combinadas con ejercicio aeróbico regular, siempre ajustado a la edad y condición física. En niños y adolescentes, la actividad debe enfocarse en el juego, la coordinación y la técnica, incorporando trabajos de fuerza más específicos solo desde los 12 a 14 años y bajo la supervisión de un profesional.
En adultos, puedes empezar a entrenar en cualquier momento, ajustando la carga y la intensidad según el estado físico y los objetivos. Lo esencial es hacerse un chequeo médico antes, progresar de forma gradual y escuchar al cuerpo para respetar los tiempos de descanso.
Con Información de portalmetropolitano.cl







