
Para mejorar el bienestar físico y emocional, es clave incluir en nuestra dieta alimentos ricos en vitamina D y aprovechar la luz del sol de manera responsable.
Con la llegada de la primavera, el sol empieza a brillar más, lo que es fundamental para la producción de vitamina D, esa que necesitamos para tener huesos sanos y un buen sistema inmunológico. Sin embargo, a veces no es suficiente solo con el sol. Un estudio reciente, según el medio Real Simple, subraya la importancia de agregar ciertos alimentos y hábitos para mantener niveles adecuados de este nutriente durante todo el año.
En Chile, hay un déficit de vitamina D que afecta a muchos, desde los cabros chicos hasta los abuelos. Las causas principales son la limitada exposición al sol, una dieta que no incluye suficientes alimentos ricos en esta vitamina, y el sobrepeso. Estos factores se ven intensificados por la vida moderna en lugares más altos y las muchas horas que pasamos dentro de casa.
“Los huevos son una excelente fuente natural de la forma más activa de vitamina D, que se encuentra en la yema. Esto favorece su absorción, siendo esencial para la salud ósea, la absorción de calcio, la inmunidad y la función muscular”, explica el pediatra y nutriólogo, Francisco Moraga.
La versatilidad del huevo permite incluirlo de mil maneras en nuestra alimentación diaria. Para sacarle el máximo provecho, se puede acompañar con otros alimentos como quesos, leche y verduras, creando platos completos y llenos de nutrientes.
Además de los huevos, el estudio destaca otras estrategias para fortalecer la vitamina D. Se recomienda priorizar el consumo de pescados grasos como el salmón y las sardinas; aprovechar los rayos solares entre las 10 a.m. y las 4 p.m. por períodos de 5 a 30 minutos; incluir hongos en las comidas, y optar por alimentos fortificados como leches y cereales.
Con Información de portalmetropolitano.cl







