
Valentina Inostroza, académica de la Carrera de Nutrición y Dietética, Universidad de las Américas, Sede Concepción
Los desórdenes menstruales pueden tener un impacto profundo en la calidad de vida de las mujeres.
En muchas ocasiones, estos problemas están vinculados a cambios hormonales. Los profesionales de la salud suelen proponer diversas estrategias para abordarlos, como suplementos o tratamientos anticonceptivos. Pero es super relevante pensar en el objetivo de estas intervenciones, ya que a veces solo se busca ocultar los síntomas sin considerar las causas de fondo.
La alimentación juega un rol clave en la salud menstrual, aunque aún hay poco estudio sobre sus efectos específicos.
Cuando hay problemas hormonales, puede haber inflamación del epitelio vaginal, lo que complica mantener una microbiota saludable. Esto puede hacer que los síntomas persistan, incluso estando en tratamiento. Por eso, es esencial enfocarse en la nutrición y regeneración de ese tejido, que afecta no solo al sistema reproductor femenino, sino también al intestino y órganos como el hígado.
Las recomendaciones actuales sugieren que se priorice el consumo de alimentos frescos y se limite la ingesta de carbohidratos refinados y grasas saturadas. Sin embargo, la gente a menudo desconoce qué nutrientes son los que verdaderamente ayudan.
Por ejemplo, el omega 3 es fundamental para controlar la inflamación crónica, que es común en estos casos, y se encuentra en alimentos como sardinas, semillas de linaza, chía y nueces. El magnesio ayuda a aumentar los niveles de progesterona y tiene un efecto antiinflamatorio; lo puedes encontrar en vegetales de hoja verde, semillas, legumbres, quínoa y cereales integrales. La vitamina D, que obtenemos del sol, también es clave, ya que regula el sistema inmune y el cortisol, y se recomienda exponerse a la luz solar por la mañana.
Además, los alimentos ricos en antioxidantes son útiles para manejar el estrés oxidativo que aparece en ciertos problemas de salud menstrual. También hay que tener cuidado con el consumo excesivo de café (más de tres tazas al día), ya que puede aumentar el cortisol, empeorando los síntomas premenstruales; por eso es buena idea evitar tomarlo en ayunas y combinarlo siempre con comida. Y si puedes, opta por café de grano orgánico para reducir la exposición a disruptores endocrinos.
No olvidemos que los factores emocionales son fundamentales. Es clave abordar estos aspectos con recomendaciones específicas que fortalezcan la salud femenina y ayuden a mantener un equilibrio hormonal óptimo.
Con Información de portalmetropolitano.cl







