Maule

Alcalde de Vichuquén se disculpa públicamente y admite su equivocación.

“No le hice daño a nadie, pero claramente fallé”, se disculpó el edil después de ser detenido por conducir ebrio.

Patricio Rivera Bravo (RN), alcalde de Vichuquén, realizó una declaración pública donde asumió su responsabilidad tras ser detenido por manejar bajo los efectos del alcohol.

El alcalde expresó: “Errar es humano, me sucedió y lo asumo como corresponde; un error del que estoy seguro aprenderé mucho”. También mencionó que “no le hice daño a nadie, pero claramente cometí un error y pido disculpas a quienes decepcioné… seguiré adelante como siempre”.

Junto a estas sentidas palabras de arrepentimiento, Rivera Bravo solicitó a los medios de comunicación que “informen la verdad”, debido a las diversas versiones que han distorsionado los hechos. Reiteró que enfrentará esta situación con responsabilidad.

Además, negó categóricamente haber huido de Carabineros, asegurando que no se “escapó”, sino que aceptó las consecuencias de sus actos como corresponde.

Detalles del incidente

  • La detención ocurrió la noche del viernes 19 de septiembre en Hualañé, cuando el alcalde conducía un vehículo fiscal bajo la influencia del alcohol. El alcotest mostró 1,78 gramos de alcohol por litro de sangre, una cifra muy superior al límite legal.
  • Posteriormente, fue formalizado por el delito de conducción en estado de ebriedad. Como medidas cautelares, se decretaron el arraigo nacional y la suspensión provisoria de su licencia de conducir.

Panorama legal

Sobre las implicaciones legales que podría enfrentar el edil, Felipe Rojas, abogado penalista, aclara:

La ley de tránsito 18.290 tipifica y penaliza la conducción de cualquier vehículo bajo estado de ebriedad, influencia de sustancias estupefacientes o del alcohol.

En este caso, si se trata de un ilícito de conducción en estado de ebriedad simple, donde se registre una dosificación igual o superior a 0,8 gramos de alcohol por mil de sangre, aunque no se causen daños materiales o lesiones, y dado que es la primera infracción del imputado, podría enfrentar una pena de presidio menor en su grado mínimo (de 61 a 540 días), además de una multa de 2 a 10 UTM y la suspensión de su licencia para conducir por dos años.

Esto, sin perjuicio de que, si se cumplen los requisitos legales, previa propuesta del Ministerio Público, se podría considerar una salida alternativa en sede judicial.”

Con Información de www.diarioelcentro.cl

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