Metropolitana

Alcalde de Penco cuestiona al gobierno por su reacción tardía a los incendios en el Biobío.

El alcalde de Penco alertó que lugares como Lirquén han sufrido hasta un 90 % de destrucción y pidió que se aceleren los recursos para ayudar a la gente.

El alcalde de Penco criticó al gobierno por su reacción frente a los incendios forestales que han afectado a la región del Biobío, dejando víctimas fatales, miles de evacuados y barrios enteros destruidos.

Según explicó el edil, su comuna es una de las más afectadas por la emergencia, con localidades prácticamente arrasadas por el fuego.

En este contexto, Rodrigo Vera tuvo este domingo una reunión por Zoom con el presidente electo José Antonio Kast, donde conversaron sobre la situación que enfrenta la zona centro-sur.

El alcalde comentó que Kast se comprometió a que, una vez que sus ministros sean oficialmente nombrados —este martes a las 21:00 horas—, se desplegarán en las regiones afectadas para coordinar acciones de reconstrucción.

No obstante, Vera fue claro al cuestionar la gestión del actual gobierno, señalando la lentitud en la respuesta del presidente Gabriel Boric.

Críticas a la respuesta estatal y llamado a cambios estructurales

Vera aseguró que durante las primeras horas del incendio no hubo la operatividad necesaria para enfrentar una catástrofe de esta magnitud.

En ese sentido, destacó que la burocracia retrasó decisiones clave en medio de una situación crítica. “Los que toman las decisiones están en sus casas calentitos, mientras la gente está perdiendo la vida y todo se está quemando”, afirmó.

El alcalde explicó que durante varias horas hubo vecinos que no pudieron evacuar por la intensidad del fuego y la falta de equipamiento adecuado. “Los vehículos municipales y Bomberos no podían ingresar. Se necesitaban camiones preparados y maquinaria pesada, pero eso llegó cerca de 10 horas después”, comentó, subrayando la necesidad de contar con un mecanismo de respuesta que funcione de manera permanente y coordinada. “No puede ser que lo administrativo esté primero que la vida de las personas”, enfatizó.

Actualmente, la comuna tiene algunos focos activos, aunque controlados gracias a condiciones climáticas más favorables.

Más de 200 voluntarios están trabajando en la aplicación de fichas sociales, proceso clave para que las familias afectadas puedan acceder a bonos y ayudas.

Según las estimaciones municipales, son más de 6.000 las viviendas dañadas, y en lugares como Lirquén la destrucción llega al 90 %.

Por último, el alcalde reiteró su llamado a fortalecer una alianza público-privada para enfrentar la reconstrucción.

A su juicio, la magnitud de los daños requiere un esfuerzo conjunto del Estado, el sector empresarial y las organizaciones sociales. “Aquí se ha perdido una ciudad completa y no podemos seguir con modelos lentos que ya han fracasado en otras partes del país”, concluyó.

CHH

Con Información de www.chicureohoy.cl

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