Los niños y niñas con desarrollo motor muy deficiente, deficiente y promedio bajo son los que pasan más tiempo frente a pantallas, como televisores, computadoras y consolas. Esta es una de las principales conclusiones de un estudio realizado por el grupo de investigación en Educación Física, Desarrollo, Aprendizaje y Conductas (eFiDac) de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, que analizó el impacto del uso de pantallas en menores de 8 a 10 años.
La investigación, titulada “Relación entre el uso de pantallas y el desarrollo motor (DM) en niños y niñas de 8 a 10 años”, muestra con preocupación que el aumento en la exposición a dispositivos digitales tiene efectos perjudiciales en el desarrollo motor de los menores. Esto se traduce en una reducción de la actividad física y un incremento de comportamientos sedentarios.
Los hallazgos fueron mencionados recientemente durante una discusión en el Senado sobre la regulación del uso de celulares en los colegios. El Senado aprobó una iniciativa que busca reducir los efectos nocivos de los dispositivos tecnológicos en la educación y en la salud física y mental de los niños y niñas.
Jacqueline Páez Herrera, la investigadora principal, explicó que han investigado cómo diversos factores afectan el desarrollo motor de los niños, destacando que el uso de pantallas tiene un impacto negativo. Un buen desarrollo motor a edades tempranas favorece el aprendizaje y las relaciones sociales y emocionales.
Páez, quien también es Vicerrectora de Vinculación con el Medio, destacó que el uso de pantallas tiende a incrementarse durante los fines de semana. Aunque el tiempo de exposición es alto durante la semana, este se intensifica los fines de semana, lo que enfatiza la necesidad de que padres y tutores estén atentos a estos factores que influyen en el desarrollo integral de los niños.
Esta investigación se originó a raíz de la preocupación por el aumento del uso de pantallas tras la pandemia, lo que ha resultado en una disminución importante del desarrollo motor y un incremento en el sedentarismo.
Juan Hurtado, secretario académico de la Escuela de Educación Física y parte del equipo de investigación, señaló que las recomendaciones de la OMS sobre el uso de pantallas no se están cumpliendo. Además, observó que las niñas presentaron un mejor desarrollo motor en comparación con los varones, quienes pasaban más tiempo usando consolas y computadoras, lo que afectaba su desarrollo motor.
El impacto en la salud
El estudio sostiene que durante la infancia, el desarrollo motor está vinculado al desarrollo cerebral y a la adquisición de habilidades sociales y emocionales. A medida que los niños desarrollan sus habilidades motoras, también mejoran en la resolución de problemas y en la formación de relaciones sociales.
El estudio incluyó a 206 niños y niñas de 3ro y 4to básico, de los cuales el 52% obtuvo calificaciones muy deficientes o deficientes en pruebas de locomoción y control de objetos, sin que ninguno alcanzara categorías superiores. Los resultados indican que a mayor tiempo frente a las pantallas, menor es el desarrollo motor, y viceversa.
Con base en estas conclusiones, el estudio sugiere que es crucial promover un equilibrio entre el uso de pantallas y la actividad física, alentando juegos y ejercicios que potencien el desarrollo motor. También se propone la necesidad de establecer estándares nacionales en Chile sobre el tiempo de exposición a pantallas, dado que las dinámicas familiares y culturales varían.
Con Información de osornoenlared.cl







